El reto del emprendimiento universitario.

Muchos alumnos universitarios ya han asumido que o bien crean sus propios puestos de trabajo o habrá pocas oportunidades laborales por cuenta ajena a medio plazo. En definitiva, los estudiantes tienen que remangarse y, por esta razón, son bienvenidas las acciones que conducen a la transformación del ecosistema universitario para dar más peso a iniciativas que permiten a los alumnos poner en marchas sus propias ideas empresariales.

Por un lado, cada vez hay más programas que aspiran a ser un manual de instrucciones del emprendedor. Destaca el Programa Emprendedor Universitario, que la EOI impartirá a los alumnos de máster de 47 universidades españolas. Tiene como misión estimular el espíritu empresarial y fomentar el autoempleo. El primer módulo, de 30 horas lectivas, ofrecerá dentro de una visión general de la empresa y ayudará a los alumnos a elaborar un plan de negocio. Este programa pretende ayudar a la transferencia de conocimiento desde las aulas a las oficinas y también pretende favorecer la creación de empresas de base tecnológica apoyadas en la investigación universitaria.

Por otro, se han multiplicado las iniciativas, viveros de empresas, unidades de apoyo, cátedras y premios para el fomento del emprendimiento. Estas acciones son un paso adelante de las oficinas de transferencia de los resultados de investigación (OTRI), que se han convertido en ejes fundamentales para la promoción y la explotación de las capacidades investigadoras de las los científicos.

El cambio es lento, pero imparable. Corresponde a los alumnos, los profesores y los investigadores liderar el cambio de modelo y apostar por la innovación y la investigación aplicada. En el modelo español, algunas universidades están llamadas a liderar el desarrollo económico en el contexto regional. La atracción de talento o la concentración de actividades (clusters) son vías para el desarrollo local: especializarse es una vía de diferenciación. Otro universidades competirán en la liga mundial del conocimiento (los famosos rankings). Pero esto solo sucederá si el gobierno, las empresas y las instituciones podemos alimentar la espiral de la innovación, favorecer la creación de empresas y premiar el capital semilla.

En síntesis, la universidad tiene que repensar su misión y considerar la creación de riqueza como una prioridad en el contexto post-crisis. No basta con graduar alumnos o publicar tesis doctorales, sino que debemos hacer que los universitarios sean la base a partir de la que se construya el cambio del modelo económico español.

En un sistema de triple hélice, economía creativa o economía del conocimiento, la universidad está llamada a ser un eje fundamental para la recuperación. La concentración de tecnología, personal cualificado y nuevas ideas tiene que promover la innovación, la productividad y el emprendimiento. Solo así las universidades podrán contribuir a la creación de riqueza y tejido emprendedor. La carrera por la innovación ha comenzado.

Juan Luis Manfredi es periodista y profesor de la Universidad de Castilla-La Mancha
Puedes seguirle en Twitter: @juanmanfredi

Fuente: http://www.centrodeinnovacionbbva.com/blogs/emprendedores/post/el-reto-del-emprendimiento-universitario

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